Cada vez que oigo tu voz
mi alma se encoje
mi corazón se estremece
Cada vez que te acercas
mi piel se vuelve seda
mi ojos dos lunas llenas
Cada vez que me besas
mi sangre hierve
mis sueños se elevan.
Si me dices que no me amas
me llevas a una muerte lenta
Si me dices que me amas
seré tuya para siempre
|
Imprimir |
Enviar poema |
