Quisiera sentir entre mis dedos
Lo que observa mi mirada,
Que estallen en llamarada
Mis deseos aún quedos.
Tus manos en mis senos
Intentando renacer
En cada nuevo amanecer
Sin límites y sin frenos.
Mi boca caminará
Tu espalda y su ladera,
Mi sed no será pasajera
Al tiempo desafiará.
Cobijará nuestra pasión
El calor ardiente y apasionado
Que juntos hubimos imaginado
Olvidándonos de la razón.
Los vocablos pronunciados
Entre acelerados latidos,
Callarán ante los gemidos
De nuestros cuerpos extasiados.
Renunciaré a la necesidad
De la eterna espera,
Será al fin verdadera
La deseada felicidad.
|
Imprimir |
Enviar poema |
