Se nos fue la magia se nos fue, rezagada en un recodo del vivir prefirió la huida, a vivir de tradiciones. Se nos fue la magia se nos fue, tan igual como llegó sorpresiva e inesperada convirtiéndonos en extraños a pesar de la cercanía. Se nos fue la magia se nos fue, y parece que con ella nuestra vida, giramos y giramos sin movernos en el común vacío que nos llena. Se nos fue la magia se nos fue, y torpemente destruimos lo que queda, convencidos ya sin duda alguna, que no fue sola, y cubierta en la sombra que le dimos fugó certera acompañada del amor que nos tuvimos.