Salvadoreño... Salvadoreña...
No reniegues Salvadoreño
que tu tierra aunque pequeña
se hace sentir en el mundo,
hoy con mi verso lo inundo
en una bendicion por su sueño.
No reniegues Salvadoreña
que tu país es un colibrí
que asciende y desciente;
va adelante y se regresa;
tiembla y se detiene
frente a la flor de América
para preñar a su cigüeña.
Así somos en este pulgarcito, relinchones hasta el crédito de nuestros pasos, la menudez de nuestras fronteras nos hace apuñarnos más y estar aquí, en calorcito, por eso el alboroto. Bellísimas letras que alimentan