Está próxima la noche, y yo te extraño, intuyo que vendrás a desvelarme. Hago un lecho con las flores que en tu ausencia he desojado, me tiendo en él y te espero, no hay prisa, . . . pero no tardes. Acércate despacio, respira de mi boca, alárgame en caricias, adhiéreme en dulzores, disfruta la penumbra, dibújame en las sombras, resábiame de besos, imprégname de mieles Penétrame los sueños, no dejes de mirame recoge mis temblores y espárcelos al aire.