Reloj

 

Está presente la agonía

en la pálida anatomía del reloj.

Dentro de su pecho de metales engranados

hay una arenisca

que muerde con dientes de cuarzo

las  negras moléculas del tiempo,

esa materia blanda de la que ambos

estamos hechos.

Por eso, vida mía, debemos apresurarnos

antes de que a nuestros cuerpos

les roben el fuego y el placer.

Cógete de mi mano y rápido

extiende la alfombra mágica de tu cabello

y llévanos a la dulce selva de tu mirada de agua

donde nos ocultaremos en la copa del

árbol más espeso y alto. Allí reposaremos

en el frágil nido de tu belleza a salvo. 

Únicamente allí

dejaremos de ser medidos

como cuentas de hueso

de un definitivo rosario en la tenebrosa mano

de la muerte,

únicamente allí

seremos voces nada más

que solo hablen de amor,

y labios y manos

entregados al gozo

de caricias y besos

igual que mariposas de un secreto huerto

de enardecidas flores.

Ya no te tememos reloj.

 

 

Regístrarte y comentar el poema

Comentarios:

Escrito por: bibi       18/03/08 15:22
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Ya no te tememos reloj!

Atemporal es el amor...

Profunda la entrega y la invitación a vivirla,
secreto huerto de enardecidas flores!

Un poema bello!!!
Escrito por: Silvy       12/03/08 02:28
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Que buen texto! tiempo suspendido por el amor!

Un beso
Páginas: 1

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar poemas
Nuestra red: Adelgazar sin trucos