


| Escritor: | alepangel |
| Públicado: | 21/08/2007 |
Todo lo que toco se vuelve carbón, ceniza.
El perdón del habla se extinguió
Solo queda el sonido rasposo y doloroso.
Ya las caricias y el canto se esfumaron,
Ya no tiene valor.
Soy indiferente a los pasos,
Ya mi cuerpo no quiere levantarse;
Yace sobre el suelo,
Sin fuerza para elevarse.
No, “lo siento” tampoco vale,
No para algo como yo.
Este cuerpo gastado y envejecido
Por el dolor, odio, pena y sufrimiento
¿Cómo podrían creerle los demás?
¿Cómo captarían el significado del vapor que rosa sus labios?
El “lo siento” no vale,
No hasta que desgarres tu piel para observarlo,
No hasta que derrames tu sangre y manche el suelo,
No hasta que solo quede ese baúl,
Esa caja de cuero acartonado y marchito.
Hasta que aquel deba postrarse ante todos,
Y como un animal, beber del suelo.
Como el esclavo en que terminara la transformación inevitable,
Estoy sometido a mis respiros, palabras y suspiros.
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