


| Escritor: | Zakio |
| Públicado: | 19/07/2008 |
Recuerdo tu rostro
tan terso y inmaculado,
el tiempo que te dio suaves caricias,
desde niños me armaste con tu disciplina
eras quien cuidaba mis pasos desde que empecé a darlos,
secaste mis lagrimas con el pañuelo de tu cariño,
tu que ahuyentabas mis miedos,
cuando recibía tus abrazos,
sentía que era inmortal,
que nada podía destruirme,
tu quien me viste crecer,
tu quien me salvabas de los espectros de mis pesadillas,
pelearía con Dios hasta la muerte
solo para ver tu sonrisa
y decirte
-¡te quiero mami!...
eres adoración para mi alma,
en mi corazón construí una casita para ti,
ahí vives y cuidas
los jardines de mi alma.
|
Imprimir |
Enviar poema |


