Recordaré siempre la tarde aquella en que mi corazón confundido habló arriesgué todo para así dar comienzo a una nueva ilusión. Hoy cada tarde recuerdo el pensamiento en mi interior, Y emocionado por el momento sin saber que hacer yo quise robarte un beso, pero no lo pude obtener. El nerviosismo que invadió mi cuerpo jamás lo olvidaré, y el silencio de tu de tu voz por siempre lo recordaré.