RAMAL OESTE
Por el suburbio este tren
acomoda las paredes de la ciudad.
En sus vagones el mundo cabe
dentro de lo posible burlando
esa capacidad de lógica intangible
de acumular la medida de las vidas.
Ese tren que se hace química
de la nada en su esencia
de árboles contenidos
que apenas se ven tras ese fulgor
de las ventanas con su pasar de carteles,
propagandas de teatros sin escenarios,
ni público,
ya que todo es ausencia
de deseo en los trenes, todo presente,
remoto el pasado,
dejo de angustia y
el futuro que se vuelve inmenso
en la infinidad caliente de los rieles.
DERECHOS RESERVADOS.
¿En realidad está hablando de trenes?, mi perspectiva sentimental me manda a otro mundo, a la comparativa del nido materno; tal vez porque al hablar así:
En sus vagones el mundo cabe
dentro de lo posible burlando
esa capacidad de lógica intangible
de acumular la medida de las vidas.
La única capacidad intangible y lógica dentro del hombre, aparte del Sr. es la inmensidad de una madre. Hasta ahora no ha habido otra de la cual tenga en mi el proceso de decir:
Ese tren que
en su esencia
de deseo
presente,
pasado,
y
futuro
se vuelve inmenso
en la infinidad de los rieles.
Indiscutiblemente solo hay dos rieles sobre la tierra que llevan esa finura de complementar historias... El Sr. -allá donde se encuentre- y los hijos...
Gracias, Miriana, por tu comentario y es bueno que este poema te sugiera una descripción que tenga que ver con la vida cotidiana.
Nos estamos leyendo.
Cynthia, como siempre tu comentario viene con la yapa de algún regalo, más allá de tu presencia. En los trenes pasa de todo y sí, es cierto que algún momento la poesía se puede sentar a tu lado, asumiendo formas diversas.
Un abrazo y el gusto renovado de tu visita.
Gracias Ivo por tu presencia y tus conceptos. Nos estamos leyendo y el mismo deseo de felicidad para vos.
Pablo.
Es cierto, Bibian, de la existencias de esas vías que han hecho morir y que son heridas que van desangrando a los pequeños pueblos del interior.
Un gran abrazo, amiga.
muy bueno!
me ha gustado mucho, tienes una manera muy particular para expresarte que me hizo terminar de leer el poema en menos de dos minutos!!
lo entendi.. es muy claro!
felicidades.
leeme pronto...
ivo garcev
www.ivogarcev.blogspot.com
www.palimpalem.com/4/garcev
Un gustazo tenerte nuevamente!!!
el futuro que se vuelve inmenso
en la infinidad caliente de los rieles.
Y esas vías oxidadas de los pueblos en donde la ausencia del tren es una agonía para el caminante...
tus letras siempre causan placer y reflexión al leerlas.
un abrazo fuerte!
Pao !!! y qué bueno que está ese espacio que han construido !!! Por supuesto que también pondré mis cosas ahí, amiga.
Un abrazo, Paola, forjadora de tan bellas iniciativas.
Gracias, Gabriela. Siempre los trenes tienen esa magia de trasladar gente a quien sabe donde. Aunque se sepa el trayecto y tengan un cartel con su destino. Realmente, a dónde van...
Un abrazo amiga.
Bellísimo poema, me deja la sensación de que somos como ese tren , construyendo impresiones del mundo a medida que avanzamos por distintas rutas y dejamos que a nuestro corazón entren las personas, la naturaleza, las preguntas, la visión del futuro...Me llevas a repasar mis recorridos, con melancolía, para decidir luego que me ha quedado faltando por conocer y bueno, es muy larga la lista. Un abrazo.
¡Has sacado una fotografía desde el tren!Me dejás una sensación de nostalgia,de querer regresar a la época de aplastar mi nariz contra la ventanilla para atesorar el paisaje,para hacerlo mío hasta el próximo viaje...
Como cada vez que te leo,este paseo fue inolvidable.
Un abrazo,Pablo.
GABRIELA