


| Escritor: | crizangel |
| Públicado: | 17/09/2008 |
Quizas las tormentas
que revuelven nuestras vidas
no sean del todo malas,
quizás limpien el desorden
acumulado durante años,
aquel desorden que evitamos
limpiar durante casi una vida.
Quizás los problemas
no sean realmente problemas,
y sean solo el señalamiento
hacia una solución que tememos tomar.
Y aun más que decir del sufrimiento,
del hambre, de la pobreza,
de la enfermedad y de la muerte,
de las que nos lamentamos cada mañana,
y al tomar el bus
el lamento se ha desvanecido,
quizás sigan existiendo
por que nunca hemos hecho lo suficiente
para exiliar la parte
mas egoísta de nuestro ser.
Quizás has visto llorar a alguien,
y no te has atrevido a ofrecerle
ni siquiera un pañuelo,
por temor,
por alguna idea poco fundamentada,
por decidía, o simplemente
por que no te interesa.
Quizás un día también tu
has llorado,
y te habrás preguntado
por que nadie te ofreció
un día ese pañuelo.
Quizás Dios no sea vengativo,
y puede que hasta
nos hayan vendido
esa idea del magnífico cielo,
o el aterrador infierno,
pero estoy un poco más segura
que aun mas allá de eso
existe una alta posibilidad
para asegurar
que lo que escribo
no lo estás leyendo tu,
si no esa parte predominante
de nuestras viejas manías,
nuestros malos hábitos
y un pedazo de recuerdos
que nos dejan habitando
un mundo para algunos paraíso
y para otros,
el mismo infierno.
¡Despertemos!... es justo
que algunas cosas se vuelvan a la realidad
y no vivan en perpetua armonía
solo en nuestros sueños...
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