El silencio compromete al espíritu
en querer, poder, quizá un cuento;
hace cien mil años que te busco
en el universo del veneno.
Yo prefiero las noches del otoño,
plasmar el sentido,
eliminar tus tormentos,
buscar la sombra,
el quejido.
Acurruca a tu pecho, sombrío
y el lodazal que te elucubra
¡ Mátalo !
envuélvete por instantes en su imagen
dulce, un beso...
una canción triste;
el cuervo de la carretera
se escapa de mis sentidos.
Niña, oscura grieta, se escondió en mi alma.
Jamás salió.
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