QUIERO QUE SEPAS.
Cuando tengas que encontrar a alguien que te perdone.
Búscame.
Cuando ya no sea coherente en mis ideas.
Discúlpame.
Recuerda cuando yo una y otra vez,
repetía las mismas hasta que me entendieras.
Cuando necesites de una ayuda que solo busca tu bienestar.
No dudes en recurrir a mi.
Cuando mis pasos ya no sean ligeros como el viento.
Compréndeme y ten presente como yo te comprendía;
lo lentos e inseguros de los primeros tuyos.
Cuando necesites a quien contar tus penas sin miedo.
Ven hasta donde estoy como libro abierto para regalarte un consejo.
Si alguna tontería fuera de época aflora en mis labios.
No te rías.
Las tuyas eran alegría en mi corazón, porque te podía enseñar.
Si mi torpeza hace añicos alguno de tus proyectos,
Recuerda los que yo recogía para volverlos a unir,
cuando tus pequeñas y queridas manos hacía algún destrozo.
Cuando no exista otra persona en el mundo que te ame por lo que eres,
me tendrás a mi, quizás muy viejo, quizás sordo, quizás ciego.
Que siempre, con Cristo y por encima de todas las cosas.
Te amará hasta su último aliento.

CaribeOro