


| Escritor: | Rebeco |
| Públicado: | 17/04/2008 |
Hoy me puse a soplar
echando un pulso al viento.
¡Infeliz! Me emborraché de oxígeno,
ebrio de miras no aptas para el alma.
Hiperventilado, intenté hacer trampa
con un as que asomaba de mi manga:
Un fuelle de oro forjado por humanos.
Y el fuelle se quebró -rióse Eolo-,
y Eolo me arrastró del suelo al cielo
y se calló y caí en picado hasta el Averno.
(Cayó este humano a Estigia, salpicando
con gotas negras
al barquero que allí gemía remando)
Ahora
sólo soplo
contra gotas polícromas de tinta,
usando de cristal un Bic Normal;
de naranja, un Bic muy Fino y opacado...
|
Imprimir |
Enviar poema |


