


| Escritor: | depeche |
| Públicado: | 18/03/2008 |
Así se esparcieron en el camino
los rayos tenues del alba,
una parte de mi estaba fría,
la otra tu la calentabas.
Se arrastraba el sol sobre las piedras
recogiendo la negra madrugada,
tu mirada fija en la mía,
el sudor aún recorriendo nuestra espalda.
El horizonte desplegó el amanecer
en un cielo que apenas sangraba,
tranquilizamos poco a poco la respiración
que antes fue una tormenta desbocada.
Vuelve el aire caliente de la llanura
en los minutos lentos de la mañana,
otra vez se silencia la canción
que nuestros cuerpos desnudos hicieron palabra.
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