


| Escritor: | Nibaldo |
| Públicado: | 26/02/2008 |
Está oscuro.
El pálido cadáver cae sobre su nicho húmedo
de tierra sebosa y negra.
Con gusanos que te visten de esquelético traje.
La seda que sensualmente contornaba, evocaba caderas fértiles
Dejó ver tu fina nariz de amada muerta al borde de tus labios.
Nariz, que ahora sólo eres bella.
Mujer muerta que vas sobre dos remos secos
envuelta en tu vestido amarillo.
Te despedazas los pies con mis versos afilados
vertidos por ahí.
Donde tú caminas la tierra emana memorias
que como papas abortarán sus flores
olvidadas en un desierto
lleno de cáncer entre sus venas secas.
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