Polvo Amado
Ojos que nunca besé
aunque su luz me entregaron.
Verdes aguas que arrullaron
sobre sus olas mi fe.
Ojos en quienes dejé
esperanzas que esperaron
y que una tarde brillaron
pidiendo...no supe qué.
Perdonad el desvarío
de mis sofismas forjados
por los constantes desvíos.
Ahora vivo sepultado
bajo el verdor, ¡sólo mío!
del polvo que me heredaron
que hermoso poema, perfecto en rima, métrica, y muy dulce. me lo quedo.
no sin antes decirte que es una lástima que no los hayas besado.