POEMA DEL DELIRIO

Categoría(s): POEMA

Heme aquí para revalidar mis sentimientos por ti o para ser seducido por los barbitúricos de tu silencio y la energía nefasta de tu rechazo.

 

Sentado frente a la ventana miró ascender la luna con su rostro de drogadicto

 

Colgada del brazo de un quiróptero que ha surcado el espacio entre dos estrellas con sus alas de lapislázuli.

 

 

Te imagino escondida tras una nube con el olor de la canela y la nieve,

 

Que hostiga a las magnolias y a los alcaravanes

 

Mientras miro el sonrojo de la noche expandirse sobre los diminutos espacios donde no estás cuando levanta la niebla su puño de azafranes dormidos.

 

 

La vida accidentada de los calendarios se transforma en paralelepípedos

 

Como inobjetables vencimientos de la transparencia de los cristales

 

De pronto he sentido tus pasos, me convierto en alambre o en brisa

 

Una hoja o una bacteria que acecha con su virulencia la arena de la que está hecha la eternidad.

 

 

Proclamé mi amor por ti una noche cuando los relámpagos herían las piedras de la oscuridad

 

Posé mis labios sobre tus dedos húmedos y blancos, como los tallos de un lirio quebrado por el vendaval

 

Me asomé al valle de tus senos, donde anidaba la nebulosidad de tus secretos glandulares y de tus sentimientos ya congelados como antiguos cataclismos.

 

 

Pude ver tu amor debajo de los faroles como una línea, como una ráfaga que provenía de las fronteras de lo irreal,

 

Y me erguí sobre las murallas del crepúsculo para asomarme a tu ventana

 

tú estabas oculta tras los versos de un poeta malherido por libélulas de fuego

 

Y el tungsteno de la fantasía mecido por una cucharilla dentro de una taza con grietas.

 

 

Heme aquí otra vez para tomar tu mano, para incendiar el palacete donde duermen los espectros que te raptan,

 

Tal vez pueda resistir la tentación de mirar tus ojos vacíos si logro resumir el código genético de las estatuas y sus silencios y del fósil del minotauro desenterrado por el roce de una palmera.

 

 

Ahora llegas seguida por una estela de diminutos espacios de eternidad

 

Subes la escalera con tu paso sereno, respiras como los hondos acantilados que exhuman rocío hacia una cordillera de nubes,

 

Intento decir las palabras ensayadas, pero la voz se ha convertido en el frufrú de un encaje de metáforas

 

Y te desvaneces entre los objetos en desorden desde tu partida

 

 

 

Regístrarte y comentar el poema

Comentarios:

Escrito por: avesolitaria       14/05/08 16:31
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Precioso poema, nostálgico, sentido, incluso con un cierto matiz trágico en sus acertadas metáforas. Bellas imágenes, color, sentimientos, cambios de escenario que recrean la imaginación del lector.
Hay partidas que dejan en "desorden" el alma, incluso tal vez se dejen enseres personales olvidados.
Tanto me ha gustado que me he tomado la libertad de hacer una réplica: Me desvanezco (Réplica al Poema del Delirio, de Pedro_B). Espero te guste.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar cuentos