Aquella herida ella en mis recuerdos vive,
no desaparece y lejos está del olvido.
Soy el que siempre necesita cariño,
no el que desprecia.
Soy aquel que se deja llevar por la lluvia,
vivo entre susurros de una presencia espiritual.
Siento...
Lágrimas desde mis adentros,
y mi rostro se quema con el recuerdo.
Mi ser el que quiere el querer,
y mi amor el que ama más cada amanecer
y llora cuando las oscuridad llama,
grita al cielo y pide cálidas las aguas.
Pide a aquella el aquel de las nubes.
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