Podemos desaparecer en un suspiro, he irnos para siempre con el viento, Viajar por todas partes para no sentir la sequedad de nuestra franqueza. Hoy no te amo como ayer mi bella. Antes que tú, fue la soledad que hoy deshabitas, Antes que yo, en tu vida fue un claroscuro que ocultaba tu virtud, tus sentidos más cercanos a tu verdadero amor; a mí. Lejos de todo hiciste un nido, un minúsculo movimiento para decir te amo, Por qué no esperaste lo esperado, por qué decidiste adelantarte al tiempo, al agosto maduro, a la flor de mi mano, a mi noctámbula espera hasta cerrar tus ojos café. Siempre recordaré la tristeza de no haber despertado tus labios.