Pijama y pantuflas

No es mi deseo que tu piel cubierta se vea.
Aunque con la lencería más sugestiva sea.
Ni el encaje más elaborado.
Con  el diseño de filigrana más intrincado.
Tampoco un satén dorado.
O una provocativa trama negra vaporosa.
Ni siquiera la luz dominante de la blanca seda.
Y ya se, que no te gusta el pálido rosa.
También te inhibes con el rojo encendido.
Aunque mi corazón con ese fuego quede prendido.
Así que sobrando esta, tanta prenda y su abalorio.
Si acaso podrían de servirte de accesorio.

Tu piel se hizo para soñar.
Y si cubierta debe estar.
Que tu cabello sea su único manto. 
Y si he de descubrirla a mi tacto y mis ojos.
Que sea al adentrarme en el follaje de tu pelo.
Para quedar como tu súbdito, a tus pies de hinojos.

Pues te digo con todo atrevimiento mi magnifica soberana.
Que siempre que pueda enjugar, mis intensos deseos en tu piel.
Puedes usar el más holgado pijama.
Y si  de retar mi fetiche se trata.
Renuncio a admirarte con las sandalias de tacón de aguja y de puntitas.
Y  me quedo con verte en unas pantuflas de conejitas.
Aunque pensándolo y deseándolo bien, mal no me caería.
Y creo que mi Reina con su infinita indulgencia, uno que otro antojo me concedería.
Regístrarte y comentar el poema

Comentarios:

Escrito por: mariarosa       08/05/08 20:34
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
¡¡MUY BUENO!!
Por lo visto no eres exigente, lo importante es ella lo demás no tiene sentido.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar poemas