


| Escritor: | avesolitaria |
| Públicado: | 25/05/2008 |
En la frontera entre el día y la noche camino
camino sola
por mi destino...
Ay, ay ay
Por un bosquecillo sin rumbo y una carretera
una carretera
que no tiene fin
Ay, ayayayay
Y llego al lugar señalado a poner gasolina
pero dicen que pa mí no hay
que vuelva otro día
Ay, yayayayay
Y de repente me encuentro frente a un edificio
un falso edificio
no es más que fachada
aunque por dentro es un laberinto.
Y por más que corra y por más que avance
y por más que salte siempre estoy en el sitio
en el mismo sitio que cuando llegué.
¿Para qué me quieren los duendes y gnomos
para qué las hadas y ondinas del agua
para qué vine yo a este lugar
si es que ahora ya nadie me llama?
¿Llegué por error, quizás
o quizás mi destino lo marcaba?
Y camino y camino y camino...
cruzo el desierto a lomos de mi bicicleta
y no puedo alcanzar nunca la meta
y me duele mi cuerpo y estallo
en gemidos que salen de adentro
pues trituran mi cuerpo y mi alma
esos malditos engendros
que se esconden bajo los matorrales
bajo las setas y en los bancales
y a girones me quitan la ropa
y desnudan mi alma a los vientos
y me hieren sin poder evitarlo
cuando ya han masacrado mi intento.
Ay, ay ay
en la frontera entre el día y la noche
camino sola
por un desierto.
Ay, ayayayay
camino por una encrucijada, por un laberinto
un laberinto
de donde no puedo salir.
Ay, ayayayayayay
y llego al lugar señalado pero nadie me espera
es allí donde me ultrajan
y me echan afuera
ay ay
pobre de mí.
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