Perdurable amor
(leyáñez)
Ora vez,
otra vez, en mis sueños te vi,
Y como
siempre, como siempre, él te trajo a mí.
Radiante,
tierna, esplendorosa, lozana.
El
tiempo que mi existir no perdona
Consérvate
a ti tan dulce y diáfana como ayer
Yo en mi
inexorable invierno que a su fin llega;
Tú, en
tu eterna primavera que nunca acaba
Me
brindas sin límite tu querer,
Tu
lozano corazón, tus virginales labios,
Tu
casto, puro y sublime amor.
En mis
interminables y dulces sueños
El
ayer juega sublimemente con el hoy
Vuélvese
presente nuestros besos y abrazos
Haciendo,
renacer en cada despertar
mi perdurable amor
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