Perdido en la noche
que crece en silencio,
mi alma la evoca
con ternura sin tiempo.
Mi voz la rescata
y la abrigo en el pecho,
este pecho tibio
que muere en sielncio.
Vacias mis manos
de tu negro pelo,
son dias sin soles
son voces sin ecos.
Perdido en la noche
escribo en secreto,
con torpes palabras
el dolor que yo siento,
no pude entregarle
ni un misero beso,
ni un misero abrazo,
ni un dulce te quiero.
Tan solo su imagen
grabada a mil fuegos,
quedo en mi alma
a recordarme el tormento.
Habia en su sangre
un amargo veneno,
corriendo certero
por todo su cuerpo,
cegando a su paso
su risa de enero,
su porte de niña,
su temple de acero.
Perdido en la noche
que corre muy lento,
mi alma la llora
la llora mi cuerpo,
la llora mi tinta
la lloran mis versos...
Demian.
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