Sólo soy mota de polvo en la arena del desierto, pequeña palabra viva de la Palabra, del Verbo. El ideal es muy grande, la realidad limitada, sólo queda ser constante y vivir en la esperanza. Hay momentos de altos vuelos y es que mi afán es volar, pero también soy gallina, pequeña ave de corral. La belleza de una rosa tiene mi interior, mi alma, pero mustia y seca se vuelve, Señor, si no le doy de tu agua. Soy pequeño cantarillo que a tu Fuente quiere ir, pero es pobre, limitado y débil, ¿cómo llegar hasta allí? Dame, Señor, tu mirada para poder distinguir en el camino y sendero lo que me lleva hasta Ti. A lo lejos veo un Oasis, Transparente Manantial, que me ofrece el Agua Viva que mi sed apagará. ¡Bebe, dices, de mis Aguas, soy Pan, Palabra, Alimento, Vida, Verdad, Plenitud, soy tu Dios, Fiel Compañero! Tú eres Caudal fecundo, Aguas tranquilas y mansas, que mi corazón serenan y llenan de paz mi alma. Tú eres el Agua Pura, Tú eres el Agua Fresca donde saciar y llenarme en el camino a la Meta. No te canses, Alfarero, De modelar este barro que es torpe, rebelde y pobre, nada, fuera de tus manos. P.L.