


| Escritor: | Gabriel |
| Públicado: | 02/07/2007 |
Carne, que cuan debil pecó
que nisiquiera en atención
los sentimientos tomó
la cual en sus brazos
vibró y aprovechó los diez
minutos de un nuevo amor.
La que mañana, no se acordará
del cuerpo que disfrutó.
Solo pretende gozar, hasta
que el fin del fin del mundo quede;
sus gotas placer en fuego,
y que sus ojos te invitan
a entrar, a un superficie corazón.
Solo una noche y ella lo sabe
que de cual su boca promesas
abiertas; que en ilución el
alma mas oscura.
Fríbolo pedazo de carne
que en espiritualidad no estas,
la gran soledad disfruta
que notoria infidelidad.
Pero de sus labios es,
aunque no lo es. Sigue y disfruta
que carne sin paz;te invita y mañana
no está. Destroza y se va...miente aun mas.
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