En la noche oscura, sola en mi ventana,
Qué soledad a veces: aterradora.
Es la cósmica soledad del hombre frente al arco
En su necesidad de un gol:
Soledad salvaje, con un toque de ternura .
Arriba, la noche invisible por las nubes,
Aunque presente.
Y dejen ver las estrellas más escondidas.
Quiero salir a mi patio, desnuda,
como en la ducha de la infancia,
y sentirme diosa hembra, animal protector
Quiero que llueva esta noche, Cahetano,
Que se derrumben las nubes
no protegido, sin rubores, ni imposibles
y regresar de nuevo a mi salita en penumbras
donde el retrato familiar me mira con cierta dulzura,
porque qué no supo él de esto,
y qué soledad, terminar llorando mojada en la cama
para acabar el día.
01-11-2007
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