Pasando el tiempo.

El aire fresco que respiramos
todavía no nos han debitados,
pero a los pasos que vamos
pronto estaremos afectados.

 

El tiempo intangible y eterno
se está mercando eficazmente.
Imposible! diría mi abuelo paterno
pero hoy es un comercio legalmente.
Y pensando como el tiempo pasa
mis recuerdos vuelan de inmediato
a cierta señora vecina de mi casa
con la que armamos ciertos alegatos.

 

La realidad es que hablamos de todo
por ejemplo: hablamos de buenas comidas,
también de exquisitas y populares bebidas
que con cierta elegancia cuenta a su modo.

 

Lógicamente no podía faltar en el menú
el infaltable plato sabatino nacional
como es nuestro delicioso nacatamal
que para otros Nicas puede ser tabú.

 

También conversamos de las deliciosas tamugas
las que brotan en cada casa de San Marcos,
y de los deliciosos huevos de tortugas
los que se comercializan en veloces barcos.

 

Pero no solo de comilonas hablamos
porque primero damos gracias a Dios,
golpeamos nuestros pechos y oramos
y juramos ser diario mejores cristianos.

 

Una vez que estamos santificados
salimos como volcanes en erupciones,
con ardor y renovados nuestros corazones
para desatar espíritus mal posesionados.

 

Y nuestra joven señora vecina amiga
a veces se  asemeja a una hormiga,
porque con su manía o tic constante
desea tener sus uñas bien brillantes.

 

Todos los vecinos que nos reunimos cada día
para dar gracias al Señor y pedir su protección,
tenemos heterogéneos gustos y simpatías
ya sea por la lectura, los tatuajes o la oración.

 

Nuestra amiga en mención, tiene preferencia
por la elocuencia y por la comunicación,
la cual ha perfeccionado con vehemencia
y se inspira cuando la manifiesta en acción.

 

De todos los hermanos del círculo de oración,
unos se inclinan por su bondadosa gestión,
ayudándoles al necesitado en forma espiritual
otros,  dándole una ayuda material o moral.

 

Durante esa hora santa, nosotros nos santificamos
sentimos el amor de Dios y con El nos comunicamos,
gozamos de la protección maternal de la Madre de Dios
ya que desde el cielo, ellos con amor están protegiéndonos. 

 

Jajaja, en realidad se nos pasa el tiempo volando
noche a noche nos desconectamos del mundo real,
para conectarnos con el maravilloso mundo celestial
y vivir momentos alegres, contentos y a Dios alabando.
Regístrarte y comentar el poema

Imprimir

Enviar poema

Enviar a Facebook
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor. El resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Enlaces    -     Anunciar    -     Publicar relatos