Paraná
La eternidad caminé, recorrí todo un mundo
hasta llegar cansado aquí
buscando respuestas, buscando calma,
buscando razón que explicara
el por qué del silencio profundo
de la herida sangrante del alma.
Me cuesta una vida contarle,
contarle al viento sobre mí,
decirle que me siento aire;
que necesito un abrazo fugaz de luna,
abrazo de brisa del río,
que se burla jocoso con olas de frío,
agua que brilla esta pálida noche
incapaz de llenar mi corazón vacío.
Sentado en el mismo banco
en que soñé con otro camino
hoy visito a mi amigo,
el que no ve ni tampoco escucha,
el que me calma en su reflejo
de aguas turbias de lamentos
que dejaron en otro tiempo
solitarios rosarinos
que creyeron escuchar susurros
de fantasmas en el río
que le hablaban a su alma
y los invitaban al olvido.
¿Por qué no respondes Paraná?
si de tantos siglos vividos
a hablar has aprendido
contando cuentos de bandidos
que asolaban la ciudad;
bañadas orillas de suavidad
que hoy escuchan mi tristeza,
mis alegrías, mis bajezas
que ya no guardo dentro mío;
sutileza del destino
encontrarte hoy en silencio,
con la noche de testigo
me fundo en vos, mi amado río.
Muy bien, me agrado esta parte: "Me cuesta una vida contarle, contarle al viento sobre mí, decirle que me siento aire"
eres aire, eres el murmullo del viento que lleva tu poesia.
felicidades
Sicólogo de nuestro andar, nuestras vivencias, en el amado Litoral.
Guadalupe
Muy bonito, es la necesidad de conversar con el río y de volvernos uno con el. De penetrar su silencio para encontrar respuestas. Me gustó. Cordial saludo
¡Qué belleza tu homenaje al Paraná! uno de esos ríos inolvidables...
Sinceramente, rescato sólo el último párrafo, que, a mi parecer, refleja todo el poema en sí; por otro lado, es una oda intensa referente a un lugar muy estimado.
Bello, Javier. Un canto al Paraná y lo has logrado con un sello diferente,felicitaciones.
Buen monólogo hecho poema para un río tan hermoso, recordar en sus riveras nuestro pasado. Te entiendo mucho más, porque cuando estoy junto al mar que me vio nacer y crecer los recuerdos se agolpan en mi mente. Te felicito por la belleza de tus palabras.
Precioso, igual a tu río...Paraná
¡Qué hermoso poema para mi río!
Es cierto, el Paraná, tan antiguo, ya tendría que haber aprendido a hablar y contarnos todo lo que vio.