![]()
No intento ser el gran amor de tu vida,
ese que te exige, te demanda y te obliga,
y luego te olvida.
Simplemente intento ser,
ese que disfruta cada instante,
cada segundo de tu compañía,
ese que bajo un cielo estrellado encuentra,
en un abrazo, en un beso tuyo,
la felicidad que cree perdída.
No quiero ser tu dueño, tu pastor, tu guía,
ese que te dice lo que tienes que hacer,
y luego te margina.
Simplemente intento ser,
ese que te quiere y te mima,
ese quien te sueña con desvelo, felíz,
extasiado, intensamente, y te extraña,
soñando todo tu rostro, mientras duermes.
No me interesa ir de visita por tu vida,
ser el gran señor que te llena de cosas
por fuera y por dentro, tu vacía,
solo intento ser el que te provoque una sonrisa,
ese que aquel día poniéndose romántico,
enmarque la belleza de tus días,
y te escriba una dulce poesía.
No me gustaría ser ése que de rodillas, suplica tu amor,
ése que te tortura y lastíma con fuerte obsesión,
solamente ansío ser,
aquel que naturalmente desee tu corazón.
Por siempre quiero ser protagonista,
sin ninguna restricción, de ese cuento realizado con amor,
de la completa entrega de tu pasión.
Solo intento ser aquel
que te pueda enseñar, que existe el amor eterno,
que tal vez la felicidad tenga dueño,
y qué ése dueño puedo ser yo,
qué cada instante compartido puede ser
un mágico sueño, del que no se quiere despertar.
Solo pretendo ser únicamente, yo,
ese loco perdido, que te quiere, que te ama.
Ese poeta que se aníma a decir,
sin miedos, lo que siente.
Te amo intensamente, como ayer,
como hoy, como lo haré siempre,
porque tu eres y serás lo mejor que me pasó en la vida,
mi dicha, mi alegría, ese motivo
que le hizo a mí corazón darse cuenta,
que si tu estás, renace conmigo un nuevo día,
y junto con el, mí amor por tí, para toda la vida...
|
Imprimir |
Enviar poema |
