Para Siempre
Que dancen esos cabellos
bajo el umbral de una fuerte luz
aquel reflejo inexistente
de mis ojos petrificados
anudados en el aire observando
un aliento, un suspiro en prosa
que no para de cantarme al oído
algunas sonatas
más vivas que la dulzura de las noches
esas que entre ambos
hicimos perdurar
en nuestras memorias
esas que fueron una sola
cuando juntos estábamos
esa que de una sortija
nos enseñó una ilusa eterna unión
pero contengo la respiración aún
sentado en esta vieja nube
pensar que te tuve
pero sólo ahora debo
conformarme con tu retrato hablado
con la animosidad de tu silueta
distorsionada
por las lágrimas que inundan
mis párpados
livianos como el aire
que si se cerrasen un día
soñaría y no despertaría
pues en aquel mundo te tendría
para siempre