No le escribo a ella,
porque su indiferente olvido
no justifica mi sentimental recuerdo
No, no es a ella,
Porque su partida lastimó las promesas
y mató una confianza que jamás podría renacer
No, no escribo para ella
Mis letras son un tributo
al espacio vacío entre mis brazos
cuando al abrazo le cuesta comprender
que no hay a quien abrazar
Mis letras son el grito
de las caricias inútiles,
que se marchitan en mis manos sin sentido
envejeciendo mis ganas de compartir,
hiriendo mis ansias de amar
Le escribo al vacío que me pesa,
a la soledad que me acosa,
al miedo de sentir que sueño
un sueño imposible
El sueño de que un día llegarás
Le escribo a los planes inconclusos,
a la tarde compartida con fantasmas,
a mi cama vacía de tu cuerpo,
a los besos que siguen esperando
sin saber donde ir
Por eso, no confundas mi mensaje
Todo lo que escribo no es para ella,
Porque su adiós puso punto final a la ilusión,
a la magia, a la fantasía de ese amor
Todo lo que escribo es para vos
Porque en este desierto de despertar cada día
sintiendo la densidad de tu demora,
el imaginarte a mi lado,
el escribir mi dolor, mi angustia
es solo una forma más de la espera,
de esta espera que solo espera encontrarte
para darle en vos un destino,
un tierno refugio a mi solitario amor
Juan Leandro Alzugaray
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