Kuriaku vive solo, no es necesario alimentarle, es especial. No tiene defectos visibles, no he escuchado lo suficiente de sus labios como para persuadirme de lo contrario. Kuriaku es extraño, siempre lo he pensado, hace tiempo que dejé de buscar algo en él, ya todo lo que necesito me lo ha brindado, ¿Qué le podría pedir? Sus ojos son caféclaro. Dicen, dicen dice él. Habla y lo escucho. ¿Es hereditaria esa paciencia? Cuanto calor hace a su lado. Dicen que no existe, quisiera destruirlo. Creo que alguna vez lo quise, pero ya no recuerdo como se sentía, creo que él nunca me quiso. Lo más terrible es que sé que no importa que yo lo diga, porque es la verdad.