


| Escritor: | Renanalvarez |
| Públicado: | 15/07/2012 |
Padre te despiertas
de oír gusanos,
estás por encontrar el día
en honda homilía,
te enmascaras y cargas tu corazón
por las calles de Cartavio.
Yo me detuve
a quitarte culpas del pasado,
y te dije:
vayamos descontando los minutos
El estadio
donde jugaba el equipo local,
aprendí lo fanático
que nos hace el tiempo.
Padre, no dices nada
cuando mezquino
adivinas el saludo de mi hermano;
tú no sabes,
llevo una sombra como tatuaje,
y nostalgias que he sabido memorizar.
Te desarmas abstemio
y rehaces tu rutina por los ojos de tu casa;
sientes como te soplan
blancos hospitales antes de dormir;
te acurrucas de ropas, inflas tu corazón
y rezas por si fuera el adiós,
te sopla, pidiendo perdón.
Padre estás cansado
de buscar a dos niños,
y tu nombre como ademán,
y cierta duda te aplasta de ingratitud;
entonces,
te palpas tus huesos para reconocer tu existencia.
|
Imprimir |
Enviar poema |
Enviar a Facebook |


