No es la noche
ni el canto
de las mariposas
dicen que es una serpiente
un rayo de luz
que emana de sus ojos
ella lo niega
y acude al soliloquio
que le enseñaron
no es su boca
ni sus palabras
tampoco la oración
que la condena
suponemos otra escritura
ella se levanta
y nos advierte lo inminente
nos asigna diamantes
intangibles
y otros tesoros
amanece
y aún la oscuridad
se aferra a su piel
el sol la evidencia
colgada del mismo árbol
ya no es una mujer
las alturas cambiaron sus ojos
ahora
nos cuentan
es un clavel
una nube
un trueno
se fue
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