Anda mírame aquí estoy; sí, detras de este grueso caparazón; allí, allí se esconde el licor, la esencia pura del amor, indestructible, incorruptible, puedes acaso igualar mi amor al tuyo?, si cuando se te ocurrió que debías amarme, perdiste, llegué primero, ahora no soportas porque te quemas, eres tan lábil que tu piel se derrite con la luz de mis pupilas, y el aroma de tu amor tan suave que mi aroma es el que invade y te confunde.
Perdiste otra vez, soy gigante, soy la dueña del mundo, soy tu dueña y no puedes hacer nada, allí estas... sin moverte siquiera, no entiendes este amor porque es mas grande que el tuyo, mi capacidad de amar lo supera todo.
Perdiste otra vez, porque desde siempre supe que tu me pertenecías, soy tu cáncer, jamas te dejaré, morirás conmigo, morirás por mi... otra vez perdiste.
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