Otoños primaverales

Tu ocultes a mis encantos
hace juego a mis temores
vienes arremetes y te vas
dulce juego sacrosanto.
Entre tus rosas y jardines
mi alma vestida de mariposa
revolotea en busca del néctar
miel de todos mis festines.
Nuestros labios danzan
compases lentos inseguros
giros de dos almas serenas
que en el amor avanzan.
Otoños aún primaverales
torbellino de inquietos amores
vientos melódicos y suaves
besos vestidos de trigales.
Etelsaga, julio, 2008
Que rico el oyoño, nunca lo he vivido yo,,
Un poema excelente. Felicitaciones, Ethel.
U abrazo, Mirta
La estación está en uno mismo, de acuerdo a los sentimientos que brotan de nuestro interior...
hermoso paisaje de letras!
Un beso!...Nora
Colores del otoño que embriagan como el néctar de las flores a las tiernas y ágiles mariposas. Retornad cada año, cada día, cada instante... como flechas hasta el alma de esta poeta.
Precioso! Tus otoños parecen haber renacido y el aire huele a primavera con tus letras.
Muy lindo Ethel, y son primaveras en el otoño, para saberlo hay que recorrer todas las estaciones, el que no, no sabe.
Un beso
Andrés
¿Quien dice que la sensibilidad con el tiempo termina? Magistral manera de combinar madurez con sentimientos. Saludos desde México, capital.
es precioso tú poema una combinación del tiempo y el amor,te diré que yo escribí uno parecido "primavera florida" un saludo afectuoso