Olvidar tu cuerpo
Entre murmullos sedientos
de besos y labios ¡Fauces!
dedos mudos que recorren
torpes, nulos, incapaces,
cada hueco de mi alma
cada anochecer palpable.
Olvidar tu cuerpo
es devorarme.
A dentelladas glaciares
álabes en boca insulsa
lengua frígida que roza
¡Incontrolable!
una almohada vacía
en mi aurora miserable.
Olvidar tu cuerpo
es marchitarme.
Como pétalo inservible
como corola insalvable
tallo joven que, inexperto,
e irremediable,
ya ha comenzado a extinguirse
¡Agonizante!
Olvidar tu cuerpo
es desecarme.
Entre recuerdos baldíos,
noche cerrada, apremiante,
sin estrellas, sin tu signo
abominables...
en mis mejillas de nácar
todo me parece ajarse.
Olvidar tu cuerpo
inagotable.
Labios golosos que existen
en la noche avariciosa
mecida por cien mil mares
¡Desconcertantes!
entre mis muslos de plata
tu demonio es implacable.
¿Olvidar tu cuerpo?
Olvidar tu cuerpo
es, simplemente improbable.
Increible composición. Tiene fuerza, una fuerza descomunal en la palabra invitando a no olvidar.
Bello.
Olvidar estos versos envidiables, serìa robarle al cielo su paisaje.
LE FELICITO
Jalir
Me ha gustado mucho esto que has escrito, el lenguaje pulido que utilizas le da un toque de elegancia digno de resaltar y concuerdo con tigo olvidar el cuerpo de quién uno realmente ha amado es algo simplemente improbable
Gracias y te sigo leyendo!