Te odio. Odio cuando me sonríes. Odio cuando me miras y callas. Odio tus labios que no pueden besarme. Y odio tus brazos que no pueden abrazarme. Te odio en las mañanas húmedas donde el frío cala mis huesos, Y la bruma envolvente solo me recuerda mi soledad. Te odio como solo se odian cosas inalcanzables. Te odio entera y plenamente, Porque solo se odia lo que se quiere. Y te odio, porque no puedo hacer otra cosa más que odiarte. Y me odio, por no odiarte como debo odiarte. Odio solo poder amarte. Te odio. Y te quiero.