Ha bajado hoy la luz asidua y clara, con cierto olor de tristeza retrazada; Desbordada por hacerse uno el fuerte. Luz de lo ausente, luz de no tenerte.
Ha bajado hoy sin avisar, hoy que es ocho, ocho de un nueve, un despertar continuo. Signo cerrando y abriendo un pasaje, signo de luz y sombra, vida y muerte.
Ocho de un nueve, yo un siete un poco tarde; Luz que te confirma en lo insondable, luz farruca que reubica y resitúa.
Ocho de un nueve, yo un siete un tanto ausente; Luz que aclara mapas sin olvidarte, te suelta y despacito te supera.
Bueno, lo mío no son las matemáticas pero tú poema me encanta. Es triste pero a la vez alegre, esperanzador. Luz y sombra, vida y muerte, se conjugan en tus versos porque así es la vida, una paradoja.
Saludos!