Martin, hermano.
A pesar del crujido de huesos y quejidos de achaques mayores que sufren los viejos, viejos, aquellos ya requete viejos, ellos tienen una recompensa: que logran elevarse en lo espiritual, lo que ni cuando nino, ni joven, no en la etapa de adulto podrian haber logrado.
Bello poema cargado de filosofia.
Un abrazo chileno.
Tu pones a pensar a uno con esas cavilaciones tuyas...
el dios clarividente? interesnte conclusion
Dichoso aquel que envejece, significa que ha llegado donde otros no han podido.
El dilema no es tanto envejecer, sino el imaginar que se está o en su defecto pensar "cuando yo esté viejo". Aveces envejece primero nuestro ser interior antes que el cuerpo.
Un beso Martín, un poemaso mi amigote.
Quizás tengas razón. Yo no lo veía así..., me agobia un poco envejecer; pero la realidad es que la experiencia que da la vida te hace sabio, y esa experiencia se adquiere con los años.
Como siempre, magníficamente expresado en esos versos tan tuyos.
Muy buen tema en tu excelente texto, Es ahogo el sentirse viejo, no lo es ser viejo, la diferencia que loa hace es lo que nos tocó en el recorrido.
Con el Dios clarividente no me meto, no lo entiendo como me lo enseñaron.
Un abrazo
Andrés
Sentirse viejo no sera ahogo especular, pero es una ahogo jajajajaja
Maravilloso como siempre, con un dejo de tristeza. Exquisito!
Un beso
Cada etapa de la vida tiene sus virtudeas, y por algo están ahí, para disfrutar de ellas al máximo... pero de manera armoniosa...
Tu poema deja una gran enseñanza, y se siente como un buen amigo dando consejos...
Un gusto leerte...besos...NoU