Nuestro Amor
Me entregaste tu amor con embeleso;
me forjaste un edén con tus abrazos
y me diste también ortos y ocasos
saturados de amor, de ardientes besos.
Me hiciste tan feliz con tus traviesos
cariños y pasión, que fuertes lazos
me obligan a seguir tras de tus pasos...
tu boca se llevó mis labios presos.
Y yo te prodigué tantas caricias,
que nunca borrarás de tu memoria
la huella que dejaron las primicias
de nuestro gran amor, de nuestra historia;
eternas como un dios con sus delicias,
inmensas como el sol, como la gloria.