Llega la noche intrusa, indómita
Se cuela por los perfiles de la puerta macabra
Hay terror en mis ojos
Presagios funestos en mi noche de locura
El evangelio según San Marcos
Nos habla de la cruz, abrazamos la cruz
Abrazamos a Jesús
Y nos quedamos dormidos.
Los grandes santos también sintieron terror
Cruces, montes en Lituania, humillaciones
Y resurrecciones-
Pero esta noche macabra quiere acabar con todo
El eco de de las lamentaciones y la misericordia
Las lágrimas ácidas y las lenguas verdes
Los frutos del huerto
Y los estropicios de los niños malditos.
Noche de locura, noche entre abismos y trampas
Noche de superstición y cólera.
Acaba de una vez por inundar mi ventana
Por romper la puerta y enfrentarte a mis miedos
Por olvidar la senda de los caminos deshechos.
Lacras terrenales y mundos entre abismos y oscuridad
Entre los cocodrilos y los Stalines, y los Hitlers y las hienas.
Tengo un dolor arenoso en el pecho
Una invocación a Cristo en su semana trágica
Una bola de barro atracada en la garganta.
Tengo miedos y terrores y hermetismos
En mi cama de difunto
En mi laceración suprema
En mi recargada faena.
Invocaré a Dios
Con sus nervios y sus gritos
Y alcanzaré la medalla
Que me regaló esa estrella
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