Nobleza de Amor
(leyánez)
El sol con radiantes rayos mi alma iluminó,
Al oír después de tiempo tu ausentada voz.
Mi pobre y afligido corazón de alegría saltó
Haciendo latir con agitación mi guardado amor
Mi guardado, sí, pero nunca, nunca olvidado.
De pronto el prolongado ayer, hoy se volvió;
Nuestros besos al tiempo y a todos cobraron
La larga ausencia que imponernos quisieron
Renaciendo con alborozo y fuerza natura
Nuestro antiguo y siempre presente amor.
Como remolino, estrechamente abrazados
Mil vueltas dimos con amor y frenesí.
El viento con tu sedosa cabellera jugaba,
Yo con amor tus labios sin cesar besaba
Retando al tiempo que arteramente nos separó
Quizá muy tarde es, con quebrada voz dijiste;
Tantos años, tantos, sin de ti nada saber,
Tu corazón, seguro dueña enamorada tendrá;
Dímelo mi amor; dímelo; porque de ser así
Con dolor y el corazón sangrante y destrozado
Por siempre de ti nuevamente me alejaré
Intrusa no seré, ni sufrir quiero a una mujer hacer.
Contestele, emocionado y muy enamorado
Querido amor, tu corazón y el mío uno sólo fue;
Querido amor, tu corazón y el mío uno sólo es;
Tu corazón y el mío, mi amor, uno sólo por siempre será.
Nunca es tarde mi bien, cuando la dicha regresa.
Y esa dicha, querida mía, eres tú.
|
Imprimir |
Enviar poema |
