


| Escritor: | calos140 |
| Públicado: | 17/11/2008 |
Es un día añejo y feráz,
yerma ante mí
el infecundo recuerdo de mi niñez,
que es un historia vieja
de caminos borrados y ya no transitables.
Es un día añejo y feráz;
porque los días son días
que no vuelven y que no volverán;
como las horas,
los minutos,
los segundos,
que ya se fueron,
parte de mi vida que no regresarán.
Adiós les diré y daré bienvenida
a un nuevo día que es para mí
y contaré una historia nueva
por el tiempo que me queda,
ya que los días muertos
son un día añejo y feráz,
yerma ante mi el infecundo
recuerdo de mi niñez
que ya no volverá.
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