Yo no quiero ningún don más que el de tu amistad, y poder contigo hablar como ahora estoy haciendo, rebosando de contento por sentir tu compañía que le da a la vida mía un toque de plenitud que no necesita luz, sino la que tú le das, cuando tú conmigo estás como amigo y compañero en este largo sendero que me lleva a la verdad de una vida en unidad, contigo mi buen Jesús.
Hermoso y más hermosa es la fuente de inspiración... Jesús!, te felicito por considerarlo tu amigo y compañero, él siempre esta cuando más lo necesitamos.
Un beso.