No puedo gritar…
No puedo gritar

En la oscuridad de la noche
sigo buscando afanosamente
esa luz que se fue tras de ti
y me dejo pensando en
tus ojos negros, eran mis luceros
tus labios carnosos mi camino
tu cuerpo entero mi destino
tu piel ardiente mis deseos.
¡Cuantas noches, te e amado!
¿Cuantas noches estaré aún sin ti?
¡Ay amor!
Amor hay, hay amor
Ven acariciar mi alma, ven a llenar
Este vació inmenso
Que se pierde entre mis ganas
De tenerte en mi almohada.
Corriendo paso junto a mí
¡no lo puede hablar,
no le puede gritar!
¿Por qué?
!!Muda y triste por amor me quede!!
NIL_DA
20/11/07
Muy bello y triste, el no poder expresarse aunque sea con un grito describe la impotencia y la entrega a su destino.
Andrés
Romántica Nilda, es buen poema de amor, pero amplía tu panorama poético, cántale también a la vida, a la naturaleza, a tus mascotas, a tu interior, a tus miedos si los sientes, a las palabras... ama las palabras, busca musicalidad, armonía, juega asociando las palabras, mira la connotación, crea nuevos versos, versos libres. Hay un mundo por desarrollar. Búscalo, ingresa a él, escribe textos narrativos, qué pasó en tu día ayer, que esperas de mañana. Como vives el hoy. describe situaciones. Descubrirás cuántas cosas pasan a tu alrededor...
que bonita forma de escribir tienes, es sencilla y diáfana. Un amor ausente o un amor que se quisiera tener?
Un abrazo. te seguire leyendo.
Rosa.
Bravo querida, eres igual que Gardel, cada día estás mejor. mil besos y mis mejores deseos para tí.
Hermoso poema, Nilda. Muy fuerte y sentido.
es un poema lleno de nostalgia y deja un sabor amargo en la boca
Hermoso poema al amor, añoranzas de un gran amor. Siempre los poemas de amor son bonitos, hacen recordar. Excelente relato poético.
Gracias amigo por tu lectura, siempre estas pendiente de mis humildes textos.
GRACIAS A TODOOOOOOOOS
QUE ESTAN JUNTO A MI EN ESTE CAMINO DE LETRAS Y VERDADERA AMISTAD
DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!
NIL-DA
Hay Nildad que bonito que es, tu como siempre eres especial y nos dejas a todos los que te leemos esa sensibilidad que nos contagia cada vez que te leemos, besitos y sigue contagiándonos con ese don que posees, Sancho