No pude acostumbrarme…
A tantas mentiras
A tantas falsas expectativas
A tanta espera inútil
A ocupar siempre el último lugar en tu vida
A tenerte sólo en mis sueños
A tus tabúes y misterios
A tantas excusas sin justa causa
A tu falta de confianza
A no poder estar a tu lado
A no tenerte a mi lado
A tu indiferencia
A no ser de tu preferencia
A tu manera de amar
A tus temores del qué dirán
A tus desprecios y desplantes
A tenerte cerca y no poder abrazarte
A tu prisa por todo menos por mí
A no ser nada para tí
A ser tu amigo y no tu vida
Aunque seas mi preferida
A buscarte y no encontrarte
A que me quieras sin amarme
A ni siquiera poder hablarte
A tus carreras y por tus afanes
A buscarte con insistencia
A preguntar sin respuesta
A que sólo de lejos me quieras
A tu partida sin despedida
A tu poderoso orgullo
A la fragilidad de tu amor
Ah!... Definitivamente
Acostumbrarme... ¡No pude!
Yo tampoco puedo acostumbrarme, a amar sin ser correspondido.......
Es duro entregar energía desboradada a un ser que le es indiferente nuestro sentir...
admiro tu labor y admiro tu esencia mi compañero...
excelente descarga sentimental a un ser clandestino y muy cercano a tí....
Ethel, tus comentarios son siempre muy importantes para mí, me aníman, me motivan, porque se de tu gran experiencia y calidad al escribir, me emocioné A-l leerlo A-demás y A-parte de quererte mucho.
Un fuerte A-brazo, A-miga
Besos
Jorgs, me gustó leer este grito, este rompimiento, el querer a alguien consciente del otro y no de si mismo. Me vi reflejada en muchas frases.
Muy bien colocada la A al final de cada línea, es la a del amor.
A-demás es que A-sí se hace! O se vive este sentimiento con entrega pero con libertad al mismo tiempo, o es mejor marchar y dejar libre al otro para que entregue el amor a su manera.
Un abrazo
Maky me has hecho reir, desafortunadamente aunque el rio está lleno de peces uno sólo quiere uno que es precisamente el más escurridizo, así es el amor, la conciencia dice una cosa, pero el corazón es el que manda, aún así, no pude acostumbrarme. Me encantó tu comentario, estaré pendiente de tí.
Muchas gracias.
Un fuerte abrazo
Realmente nunca se puede acostumbrarse a esas cosas...menos aún a la indiferencia de la persona de quien equivocadamente elegimos enamorarnos...tu poema lo dice todo, es directo, es un grito de protesta...Y a su vez deja un interrogante ¿Que hacer si ya no puedo acostumbrarme? Una amiga siempre me decía con total simpleza que el rio está lleno de peces jaja...la idea es siempre seguir intentando, saludos
maky