NO ME DEJEN BEBER LA MUERTE
A los pobretones de Puno. Tal vez no hice nada durante los días que perdí, por ello, sólo espero la muerte.
Habré llorado o no
En el tiempo que me queda.
No sé, si lloré o no.
Sólo acuerdo que lloré.
Tal vez no habré llorado como Jesús.
Quien sabe de mi alma, mejor que yo.
De llorar he llorado,
Pero habré llorado o no.
¡Quien sabe de mi vida infantil!
¡Cuánto habré llorado!...
Cuán poeta me creí
De chiquillo,
Ahora que lo soy
¡Qué he ganado!
¡No tengo casa, auto, ni pan para beber!...
¡No tengo nada!
¡Qué he ganado con estas lágrimas muertas!...
Sólo sé que merecí odios y ¡OH dios!
Sólo sé que soy pobretón,
El mendigo de la humanidad
Cuánto tiempo perdí lamiendo libros,
Para ser sólo un miserable
¡Nada tengo más, que mis versos arrastrados!