


| Escritor: | druchii |
| Públicado: | 13/09/2007 |
No importa cuan bella seas,
no desprecies un corazón
enamorado.
No sabes lo que el dolor
puede provocar en un
alma ilusionada.
No importa cuan bella seas,
mide tus palabras,
piensa bien tus actos.
No dejes que la vanidad
te permita lastimar
a quien con devoción
te brinda su admiración.
No importa cuan bella seas,
no menosprecies a quien
no tan agraciado parezca.
Si eso haces,
será una dura lección
descubrir el verdadero valor
de un ser humano.
No importa cuan bella seas,
no dejes de dar gracias.
Porque la belleza física,
hija mía,
no es más que un traje
de gala.
Un traje que con los años
se desgasta,se hace garras.
La piel se arruga,
los huesos se deforman,
el cabello se vuelve nieve
para terminar convirtiendose
en una mata seca y sin vida.
La cruel ley de la gravedad
muestra sus efectos
en los músculos antes fuertes,
bien formados,
estos terminan por caer
como las hojas en otoño.
Tu vida no debe basar
su significado
en los deseos que provoques
ni en las envidias que levantes.
Debes pensar en mañana,
debes forjar tu caracter,
templar tu alma.
Aprende, mi niña,
que la belleza no se refleja
en el cristal de un espejo.
Lo que verdaderamente
embellece a una mujer
se encuentra en los ojos
de quienes disfrutan
el tiempo a su lado.
Lo encontrarás también,
en el amor verdadero
de un hombre justo.
Y del amor verdadero,
hija de mi corazón,
te hablaré mañana
al despertar.
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